lunes, 26 de mayo de 2008

Las famosas horas extras

Las horas extras son como las meigas, nadie sabe donde se reflejan, pero existir, exiten. Las horas extras son de muchos tipos: las pagadas, las que no lo están por que se supone-que-forman-parte-de-la-jornada-laboral, las pagadas en b pero de las cuales te descuentan el irpf.....
En fin, que todo españolito de a pie sabe lo que son las horas extras. Y es que irse del trabajo a la hora de salida en este país está muy mal visto, ya que uno de los especímenes que más le gusta a los jefes es el calienta sillas. Que anchos se quedan cuando mirar sus dominios y ven al gilipollas-listo de turno sentado en su mesa.
Y digo gilipollas - listo por que los calienta sillas los hay de dos tipos:
TIPO A: el tonto el culo de la empresa que trabaja horas gratis para que su jefe , que no sabe ni su nombre, sienta que tiene buenos trabajadores y además se ahorre un sueldo.
TIPO B: o el listillo de turno. Este está tocándose los webs todo el tiempo, excepto cuando su jefe pasa por delante. No tiene na que hacer y a su tiempo muerto le saca un dinerillo haciendo ver como que trabaja.

Solución al caso: no hacer ni una sóla hora extra más. Como si fuera tan fácil ¿verdad?

domingo, 25 de mayo de 2008

Un comienzo

Hoy me he dado cuenta de que necesitaba soltar los demonios que llevo dentro. Por que sobre todo, estos son laborales. Y es que ¿tan difícil resulta sentirse realizado con el trabajo que hacemos?
Quizá sea este el principal problema y esta una pregunta que nunca habría que hacerse a uno mismo. Por que desde el momento en que te la haces, estás jodido. ¿Es obligatorio el sentirnos realizados con el puesto de trabajo con el que nos ha tocado lidiar? Si no tienes un trabajo que te guste, por cualquiera de los motivos que todos conocemos, ¿no puedes sentirte realizado como persona?
Y es que los argumentos para que nunca estemos satisfechos con nuestro trabajo nos rodean constantemente, y gastamos más tiempo luchando contra ellos, que administrando debidamente nuestro tiempo.
Esta debiera ser la pregunta principal, ¿quién emite estos argumentos y a que se deben? ¿por que oímos constantemente que no somos capaces de realizar nuestro trabajo debidamente? Por que puede ser, sin lugar a dudas una manera de someter al trabajador. Más horas de trabajo (ay los calienta sillas que tanto gustan a los jefes), menos autonomía de la voluntad del trabajador, y la sensación de que todo lo que haces está mal, por lo que jamás puedes sentirte satisfecho por el trabajo realizado. Ya se sabe, los méritos son de los jefes. Los errores son de todos.